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Cómo
reconocerlo: Pertenece a la familia de los lábridos. El cuerpo, largo y
fuerte, acaba en una cabeza grande y alta, con un hocico largo, una
boca más o menos protráctil y unos labios bien desarrollados, el
superior, generalmente, marcado por repliegues, y más o menos
cubierto de un repliegue cutáneo. Aleta dorsal larga no dividida, de
18 a 21 radios espinosos y de 9 a 13 blandos. La aleta anal tiene 3
radios espinosos y de 8 a 12 radios blandos. De colores vivos;
predomina el verde o el marrón más o menos anaranjado, siempre con
una línea lateral bien marcada. Las escamas suelen tener una mancha
clara, y las aletas, puntos blancos. El vientre, por el contrario,
es reticulado y rojo intenso. carne apreciada y de buen gusto, pero
blanda y rica en espinas. |
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Dónde
vive: Este pez se encuentra únicamente en los fondos rocosos cubiertos
de alga, o cantos rodados y, en algunos casos, a bastante
profundidad, hasta 50 m. Vive agazapado en el interior de pequeñas
cuevas, de las que sale en recorridos cortos, en busca de presas o
de nuevos escondrijos. Aunque no es muy desconfiado, no suele
aventurarse en aguas libres. Frecuente en las aguas más cálidas. |
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Indicaciones para la pesca:
A fondo y a boya. Siempre se ha de intentar su captura durante el
día, ya que por la noche buscan refugio en cavidades y grietas para
dormir. Para pescar la maragota es necesario utilizar una caña
larga, para evitar que el pez se refugie entre las rocas, en los
mismos pies del pescador, y así, mantenerlo alejado de la orilla. Se
pesca con facilidad.
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