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ESPACIOS NATURALES DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS
Monumentos
Naturales de Asturias

Monumento Natural de la Ruta del Alba.
Declaración por Decreto 44/2001.
Incluido en el Parque Natural de Redes.
Incluido en el Lugar de Importancia
Comunitaria de Redes y en la Zona de Especial Protección para las
Aves homónima. Incluido en la Reserva de la Biosfera de Redes.
Se accede a esta ruta desde la
localidad de Soto de Agues por la ruta TR.
AS-62. Discurre
paralela al arroyo del Alba y continúa durante varios kilómetros por la margen
izquierda del río Alba, hasta
alcanzar los puertos flanqueados por el Pico de La Forcada, el Cueto
de Santibañez y el Retriñón. Así pues esta zona comprende el
curso y el desfiladero del río Alba entre Soto de Agues y la
cabecera del río, lugar conocido como Cruz de los Ríos, dónde se
abre el desfiladero y recibe al arroyo del monte Llaímo y otros
pequeños tributarios sin mayor importancia.El río Alba nace en los altos de la Sierra de Collarroces
y
desemboca en el embalse de Rioseco,
Arrancamos así
La Ruta desde Soto de Agues y seguiremos las márgenes del río Alba
para internarnos mas adelante en las espectaculares Foces de
Llaímo, recorrido integrado en la Red de Rutas de Pequeño
Recorrido del Principado de Asturias, con la clave PR.AS-62, que se puede
recorrer en unas tres horas de cómodo paseo.
Se alternan los relieves suaves de las
zonas de litología más blanda y las grandes paredes rocosas casi
verticales donde el Alba ha seccionado limpiamente el roquedo para
formar un desfiladero de extraordinaria belleza. Destacan los
paisajes de castañedos, praderías y pequeños rodales de
roble albar de las cercanías de Soto de Agues y las zonas más
naturales situadas al interior, la desnudez de la roca a lo largo de
las foces y la espesura de los hayedos del monte Llaímo.
Antiguamente la
actual ruta del Alba fue utilizada por pastores y
arrieros coyanos para alcanzar el valle vecino del Aller y,
posteriormente para evacuar el hierro procedente de la mina
Carmen, en pleno monte de Llaímo, que era transportado hasta Rioseco
para su embarque en un pequeño ferrocarril actualmente desmantelado.
El tramo de mayor belleza es sin duda el de las Foces de Llaímo
que discurre entre altas paredes verticales, de cuarcita al
principio y calizas después, bordeando un arroyo torrencial en el que se
suceden pozos, rápidos y cascadas de hasta diez metros de altura. A
lo largo del trayecto, el camino cruza dos pequeños puentes de medio
punto construidos en mampostería de piedra caliza que apoyan el
arranque de sus arcos sobre las paredes del roquedo: La Pontona,
primero y el puente de La Resquiebra, después. Se alcanza así
el final de las foces en la Cruz de los Ríos, abriéndose
repentinamente el paisaje a un paraje de praderas dominado por la
frondosidad de los hayedos de Llaímo y las alturas de El Retriñón
(1.862 m), vértice de los concejos de Aller, Caso y Sobrescobio.
A ambos lados de la senda crecen en fisuras y rellanos ejemplares
dispersos de haya, tejo, escuernacabras, mostajo y tilo. Las
condiciones del terreno no permiten el desarrollo de una vegetación
riparia destacable hasta que el cauce supera la angostura. Abundan
en cambio las comunidades liquénicas y muscícolas.
En cuanto a la fauna, este enclave se encuentra en el área de
distribución de la mayor parte de las especies emblemáticas de la
Cordillera Cantábrica, es el caso del
oso pardo (Ursus arctos) y del
urogallo cantábrico (Tetrao urogallus). Por este enclave
campean además ejemplares de
águila real (Aquila chrysaetos) y
lobo (Canis lupus). Ente la fauna asociada al medio
fluvial destaca por su abundancia el pequeño mirlo acuático, que
anida en las orillas del arroyo sumergiéndose continuamente en sus
aguas a la caza de pequeños animales, la
nutria (Lutra lutra), extremadamente difícil de observar
y una alta población de
truchas (Salmo trutta).
Visita "Un día en La Ruta del
Alba" /
Visita el Río Alba
Fotografía: Nesi Redondo. |
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