ESPACIOS NATURALES DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS

Monumentos Naturales de Asturias

 

 

 

 

Charca de Zeluán y Ensenada de Llodero .

 

Declarado por Decreto 100/2002, de 25 de julio.

 

Estuario y humedal de 23,41 hectáreas de superficie, ubicado en los Concejos de Avilés y Gozón, al que se accede desde Avilés por la Carretera Local AS-238 que recorre la margen derecha de la ría en dirección a la Península de Nieva. Se encuentra incluido en el Lugar de Importancia Comunitaria de Cabo Busto-Luanco y en la Zona de Especial Protección para las Aves homónima.

 

La Ensenada de Llodero, en el concejo de Avilés, es un brazo lateral que se abre a la margen derecha de la ría de Avilés y en el que desemboca el pequeño Arroyo de Vioño. Llodero conserva unas trece hectáreas de comunidades de vegetación marismeña que, constituyen el último vestigio de lo que debió ser en su día un estuario de importante influencia mareal y marisma halófila.

 

Muy cerca de la ensenada se sitúa la charca de Zeluán, com media hectárea de extensión protegida, que es periódicamente inundada por las aguas del mar, a través de un colector que la conecta con la marisma.  Ésta se sitúa en el vecino concejo de Gozón y es desde hace años lugar de reunión y estudio para los ornitólogos locales pues su interés radica en su capacidad para albergar poblaciones de aves limícolas migradoras. Por este motivo se ha construido un observatorio que permite el desarrollo de la actividad de observación sin ocasionar perjuicios a las aves. Se accede a la misma por una pista de tierra situada a unos 50 metros de la localidad de Zeluán.

 

Durante la bajamar aparece poblada de comunidades de algas en las que domina la Fucus spiralis y las aves se encuentran repartidas por toda la ensenada; a medida que sube la marea se concentran en la playa y el Islote de la Llera, para finalmente ocupar en exclusiva este último lugar. Aquí se encuentran plantas protegidas legalmente a través del Catálogo de Flora Amenazada del Principado de Asturias como son la sosa de las salinas (Sarcocornia perennis) y la acelga salada (Limonium vulgare).

Se conservan fragmentos de las comunidades de vegetación de playas, en las que aparecen especies como Cakile maritima subsp. integrifolia o Salsola kali. Por detrás de éstas, se reconoce un pequeño cinturón de duna blanca y por último una amplia franja de duna gris, en la que aún se conservan poblaciones de la lechuguilla dulce (Reichardia gaditana) y la espigadilla de mar(Crucianella maritima), catalogada la primera como especie de interés especial y la segunda como especie sensible a la alteración de su hábitat.

 

Se estima el paso anual de entre veinte mil y treinta mil aves, habiéndose llegado a censar en los años más favorables del orden de cuarenta mil.

De entre las recogidas en el Catálogo Regional de Especies Amenazadas destaca la presencia de zarapito real (Numenius arquata), ostrero euroasiático (Haematopus ostralegus) o cormorán moñudo (Phalacrocorax aristotelis). Otras aves comunes aquí son el chorlitejo grande (Charadrius hiaticula), el correlimos común (Calidris alpina), la aguja colipinta (Limosa lapponica), ánades reales, ánades rabudos, avocetas, archibebes, barnaclas carinegras, correlimos común, correlimos zarapitín, charranes, chorlitejo, chorlito gris, cormoranes, falaropos picogruesos, focha común, fumarales, gaviotas, ostreros, polla de agua...

 

La finalidad de la declaración del Monumento Natural es la "conservación y recuperación de los ecosistemas amenazados, prestando especial atención en la conservación de las características naturales que permiten que la zona mantenga una alta capacidad de acogida para las aves durante los procesos migratorios, así como a las dunas y marismas del área de San Balandrán y La Llera y a la conservación de la vegetación del entorno de la Charca de Zeluán y dentro de las actividades de restauración vegetal eliminando especies autóctonas, particularmente las que tienen carácter invasor".

 

 

 

Fotografía: Alejandro Del Río.