ESPACIOS NATURALES DEL PRINCIPADO DE ASTURIAS

Reservas de la Biosfera en Asturias

 

 

 

 

Parque Nacional de los Picos de Europa.

 

Ley 16/1995 – 30 mayo. Superficie total: 646,6 Km2 con 245´6 Km2.

Altitud máxima: 2.648 m. en Torrecerredo (macizo central).

 

El Parque Nacional Los Picos de Europa se encuentra enclavado en la Cordillera Cantábrica, entre las provincias de Asturias, León y Cantabria. Su vasta extensión comprende territorios pertenecientes a los concejos de Amieva, Cangas de Onís, Onís, Cabrales, Peñamellera Alta y Peñamellera Baja. Su singularidad, belleza e interés paisajístico, natural y geológico han hecho que este espacio pasara a declararse, en 1995, Parque Nacional de Los Picos de Europa, acogiendo en su región occidental al que fuera el primer Parque Nacional de España, el de la Montaña de Covadonga, por su Majestad Don Alfonso XIII, en 1918.

 

Mas de 300 millones de años han sido necearios para crear los encrespados paisajes de Los Picos de Europa. Distintos plegamientos y glaciaciones han conformado un tortuoso paisaje modelado por el hielo y el efecto de las aguas sobre la piedra caliza, formando un grandioso karst de montaña. Los tres macizos principales de esta maravilla natural se ven limitados por profundos valles y gargantas, aparecidos ante el paso erosionador de las afiladas lenguas de hielo de los glaciares y de la fuerza de las aguas de los ríos que, aún hoy, siguen modelando a su gusto la piedra, disolviendo la caliza. El río Dobra, afluente del Sella, y el Deva, flanquean los montes al oeste y al este de la cordillera, siendo el Cares y su afluente el Duje los encargados de distribuir el parque en sus tres macizos.

 

En el macizo Central encontramos las cumbres más elevadas de la Cordillera Cantábrica en los escarpados Urrieles, donde se eleva la más emblemática referencia de Los Picos de Europa, la inmensa belleza del Naranjo de Bulnes o Picu Urriellu. Sus 2.519 metros de complicada orografía

no han evitado la instalación humana, siendo famoso el pueblo de Bulnes por su limitado acceso a través de un sendero entre montañas.

 

Ver "Una subida al Naranjo de Bulnes".

Ver el reportaje fotográfico de la "Ruta de Camarmeña a Bulnes", en la que se incluye el conocido Mirador de Camarmeña, la Canal del Texu, detalles del recorrido realizado y placas conmemorativas, entre otros.

Ver la "Subida al Paredón del Albo".

 

 

Al este de los Urrieles se encuentra el macizo Oriental, el Andara, el más pequeño de perfil más suave, cuya cima más alta se encuentra en la Morra de Lechugales con 2.400 metros de altura. El más occidental de los tres macizos es el de los Picos del Cornión, cercano al Real Sitio de Covadonga. Allí los lagos Enol y Ercina reflejan las altivas montañas donde se gestó la legendaria historia de Asturias. En la misma cueva de Covadonga se puede disfrutar de la huella omnipresente del proceso kárstico de los Picos, en la fotográfica surgencia del río Orandi, bajo la imagen de la Virgen.

 

Ver "Subida a los Lagos de Covadonga bajo la nieve".

Ver "Un día en Covadonga y Cangas de Onís".

 

 

 

 

Entre los Urrieles y el Cornión, separando de sur a norte los macizos Central y Occidental, discurre el río Cares, cuyas cristalinas aguas azotan con bravura todo su recorrido. De las hermosas cumbres del macizo Occidental, destaca La Peña Santa de Castilla, con 2.596 metros. En su camino encontramos el Mirador de Ordiales, donde un desplome de casi 1.000 metros cae hasta el valle,

impresionando a todo el que lo visita. Se combinan en este paraje una gran variedad de paisajes diferentes, que dan cobijo a un peculiar reino animal de singular importancia en el conjunto de la península Ibérica. Es habitual observar el vuelo del águila real dominando la montaña; a buitres y alimoches anidando en las escarpadas paredes de los montes; urogallos en las zonas forestales, o a los ánades reales pescando en los lagos de Covadonga, junto a las fochas del Ercina y las chovas piquigualdas que encuentran alimento a la sombra de los visitantes. Adentrándonos en los roquedos de las altas montañas es fácil encontrarse con los despeinados rebecos, que en primavera mudan su pelaje hasta volverse de un intenso castaño rojizo. Los corzos, animales emblemáticos de estos bosques, conviven con perdices y jabalíes.

 

Los ríos que atraviesan los Picos de Europa vibran con la revoltosa presencia de nutrias, truchas, salmones, tritones alpinos y la víbora Seoane. En las numerosas cuevas calizas, viven numerosas poblaciones de murciélagos y es fácil distinguir en las majadas abandonadas, a gran cantidad de lechuzas esperando la llegada de la noche para salir a cazar. Las grandes áreas de roquedo, prácticamente desnudas de vegetación, constituyen la nota dominante en el paisaje de los Picos de Europa, sobre todo, por encima de los 1.500 metros. En altitudes inferiores, matorrales y pastos alternan con los restos de vegetación arbolada. En la zona de potencialidad forestal los tipos de bosque dominante son los hayedos, robledales, bosques mixtos y encinares. Los tilos ofrecen su flor medicinal a los habitantes de Caín y variedades de flores nacidas en condiciones extremas, siembran de colores los recónditos senderos de las cumbres.

 

Las características de los Picos de Europa corresponden a las del clima de alta montaña, cuyas temperaturas oscilan alrededor de los 8°C en media montaña y por debajo de los 0°C en las cumbres, donde aumentan las precipitaciones y la nieve, sobre todo en invierno.

 

No dejes de visitar nuestra extensa colección de imágenes panorámicas de los Picos de Europa...

 

 

 

 

Fotografía: Nesi Redondo.